jueves, 28 de octubre de 2010

Comerte.



Mordisquear tu cuello hasta que mis labios se queden pegados a tu piel.
Quiero que nuestras almas nunca se separen y que nuestras vidas permanezcan unidas por ese lazo que tanto tiempo nos ha llevado construir, el lazo de la confianza, amor, respeto...El lazo de la pasión por tu cuerpo.